SEGUINOS
El 4-3 de Tigre sobre San Lorenzo tuvo un desenlace polémico que desató la furia del presidente del Ciclón.
3 de Abril de 2017
Autor:
Florencia Acosta

Con la historia 3-2 a favor del conjunto de Boedo –tras una gran remontada-, el empate del local llegó por un penal sancionado debido a una supuesta mano de Paulo Díaz. Para colmo de males, ya sobre el cierre del partido, un tanto en posición prohibida le dio el triunfo a los de Sava.

Luego del pitazo final de Germán Delfino, Matías Lammens no pudo contener su bronca y, junto a Bernardo Romeo, fue al vestuario en busca del pito: “Hablé con Delfino, yo estaba muy enojado. El error en el cuarto gol fue grosero”, “yo no soy de ver complots pero en este caso algo raro hubo, no tengo ninguna duda. Algo pasó. No soy boludo y no empecé ayer en esto del fútbol. Lo del juez de línea en el partido con Tigre fue demasiado raro”, le expresó a La Nación.

Además, señaló que habrá queja formal: “Vamos a mandar una nota muy fuerte a la AFA pidiendo que se sancione a Germán Delfino y al juez de línea Diego Verlotta”.

Por su parte, el árbitro del encuentro se defendió en el programa Estudio Fútbol: "En la jugada puntual de la mano, tenemos recomendaciones de FIFA y CONMEBOL que dicen que esas situaciones donde el jugador no trata de sacar el brazo, hay que sancionarlas”.

Sobre el episodio en vestuarios, Germán dijo: “Lammens y Romeo nos pidieron hablar e ingresaron a dialogar sobre cosas futbolísticas. Matías se equivocó en alguna apreciación, sentí que pasó un límite y se acabó la discusión. Se equivocó en la manera de expresarse, nada más”. Sin embargo, a pesar de dejar en claro que el mandamás azulgrana “no fue violento”, Delfino informó su actitud, por lo que el tribunal de disciplina decidirá si habrá sanción deportiva.

Create Account



Log In Your Account