SEGUINOS
San Lorenzo rescató un empate en Parque de los Patricios al igualar con Huracán 1-1. Andrés Chávez había puesto en ventaja al Globo pero sobre el final Nicolás Reniero igualó el partido con un cabezazo. Robert Piris Da Motta fue expulsado en el Ciclón.
11 de Marzo de 2018
Autor:
Gustavo Albonico

Si digo que desde hace meses el equipo azulgrana perdió el rumbo y la idea futbolística, no descubro demasiado, pero de ahí a mostrar una de las peores versiones de los únicos años, es preocupante al extremo. Con un Fernando Belluschi irreconocible y con escasez de juego y de llegadas en ofensiva, San Lorenzo fue superado en la primera parte por un Huracán al que no le sobró nada pero que cuando tuvo la oportunidad la mandó a guardar. Fue en el enésimo ataque por la espalda de Gabriel Rojas donde Pussetto llegó al fondo, metió centro atrás y Andrés Chavez ajustició a Nicolás Navarro, quien hasta el cierre de la primera mitad había sido el principal responsable de mantener la valla sin tantos.

En desventaja y ante la necesidad de -al menos- llegar al empate, San Lorenzo intentó arriesgar algo más. Sin embargo, volvió a pecar de ingenuo al tirar centros por doquier que los centrales del Globo se cansaron de despejar. No obstante, jamás claudicó su búsqueda y se quedó con el mérito de igualar el partido a los 43 del complemento cuando Nico Blandi -tras un centro- asistió a Reniero quien con un tremendo cabezazo a quemarropa batió la estéril resistencia de Manuel García. Al toque y cuando parecía que nos podíamos quedar con el triunfo, a Piris Da Motta (el mejor jugador azulgrana en el Ducó) se le fue la pierna y dejó al Ciclón con un hombre menos. No quedaba tiempo para nada, la igualdad decoraba el clásico de barrio.

San Lorenzo empató ante el Globo y analizando la totalidad del encuentro termina siendo un justo resultado. Sin ideas y sin patear al arco es muy complicado jugar, máxime cuando el rival que está enfrente es el acomplejado clásico de barrio, con una historia pobre y una abismal diferencia respecto a San Lorenzo, y que vive estos partidos como si fueran finales del mundo. Quizá Huracán fue un poco más pero no lo liquidó, dejó el partido abierto y en la que tuvo el Ciclón facturó. Dentro de la mediocridad nos quedamos (al menos) con el consuelo de no haber perdido y sumamos un punto que no es mucho pero que en las estadísticas cotiza y les pincha el globo (justamente) a ellos que lo viven como nadie y después del cabezazo de Reniero quedaron mudos. ¿Por qué? Porque “yo sé que duele, yo sé que es feo, pero a tu hinchada le falta huevos”.

 

 

 

 

 

Create Account



Log In Your Account