SEGUINOS
El 16 de diciembre de 1993, San Lorenzo recuperaba parte de su identidad. De la mano de su presidente Fernando Miele volvíamos a ser locales en nuestra cancha. Había pasado poco más de catorce años desde que su estadio predecesor, el Viejo Gasómetro, cerraba sus puertas el 2 de diciembre de 1979. Luego de varios años de ejercer su localía en otras canchas y tras 52 semanas de construcción la nueva casa azulgrana fue inaugurada con un partido que terminó con victoria azulgrana 2 a 1 frente a Universidad Católica de Chile.
11 de Diciembre de 2017
Autor:
Daniel Alejandro Zea
Edición:
Gustavo Albonico

Tras el cierre del Viejo Gasómetro, pocos creían en que la construcción del Nuevo estadio. Sin embargo, Fernando Miele, presidente que llegó a su cargo en diciembre de 1985, firmaba en marzo de 1989, el acta de iniciación de obras para levantar la Platea Norte de lo que iba a ser, y hoy es, el Estadio Pedro Bidegain  Siete meses después la estructura estaba lista, como puntapié inicial de la concreción del estadio propio.

Mientras las obras continuaban a un ritmo mucho más lento de lo previsto ya que el país estaba inmerso en la hoy famosa crisis de la “hiperinflación”, los resultados futbolísticos en los primeros años de la década del 90’ tampoco acompañaban. Pese a ello Miele contó con el apoyo de los Arquitectos Roberto y Claudio Pando y Claudio Grimoldi y el ego personal de Salvador Astori para tener su primer gran estadio sumado al apoyo de toda la gente que siguió confiando comprando bonos, cerámicas, plateas inexistentes a la vista. pero muy dentro de los corazones. Luego de casi ocho años de la promesa y cinco del comienzo de la obra con levantamiento de juicios, cargadas mediáticas, entre ellas la de Víctor Hugo Morales quien dijo que se comería los papelitos de un superclásico si se construía, se llegó a aquel recordado diciembre de 1993.

El 1 de mayo hubo una pre-inauguración del campo de juego donde todos los corazones sanlorencistas, socios o no, vitalicios, abuelos, padres, hijos o nietos, se pararon por un instante para luego entre lágrimas y recuerdos volver a latir bien fuerte. Era verdad, ¡Somos locales otra vez!, gritaba nuestra gloriosa hinchada. Se acababan las giras nómades por diferentes estadios. Atlanta, Huracán, Vélez, River, Boca y Ferro quedaban en el recuerdo. “EL NUEVO GASOMETRO ES REALIDAD. GRACIAS MIELE”, decía el telón que tapaba toda la popular y agradecía la promesa cumplida.

Luego vino el partido, el triunfo ante la Universidad Católica de Chile por 2-1, con el gol del Claudio “Pampa” Biaggio, primero -aunque no oficial- de la cancha (el oficial lo marcó Carlos Javier Netto de penal ante Belgrano, en febrero del 94). San Lorenzo salía por primera vez al campo de su nueva cancha con: Oscar Passet; Flavio Zandoná, Oscar Arévalo, Mario Ballarino, Mario Escudero; Roberto Monserrat, Juan José Cardinal, Néstor Gorosito, Roberto García; Claudio Biaggio y Eduardo Bennett. Como en muchas etapas de su historia, su entrenador era el querido Héctor “Bambino” Veira.

El primer gol lo convirtió el “Pampa” Biaggio, el segundo el “Luifa” Artime que había reemplazado a Biaggio, además ingresaron César Labarre, Marcelo Galeazzi, Alejandro Simionatto, Rubén Rossi y Carlos Netto. 

Pero nada importaba más que la unión de los hinchas con su nuevo hogar que se transmitió a través de una canción que todos coreábamos en las tribunas con el ritmo de Presente de Vox Dei y que se hizo himno para cerrar tristes catorce años sin dirección.

¡Todo comienza al fin, el Cuervo es alegría
Volvemos a ser local, ya llegó el día.
Decían que El Ciclón nunca terminaría,
la cancha en el Bajo y se reían.
Todo tiene un final, el alquiler se termina,
la cancha de Huracán va estar vacía,
y ahora lloran todos, todos los quemeros
velorio en la Quema fiesta en Boedo,
donde todo el año es carnaval…

Create Account



Log In Your Account